Hace un par de semanas presencié un regaño... Más bien, era casi el límite del griterío de una madre a su hijo pequeño en el supermercado; ya se imaginarán la clase de groserías que habrá dicho la doña y ya se imaginarán la pena que sentí tras presenciar todo eso junto con mi abuela. El motivo del regaño fue que el pobre niño,todo ingenuo y confianzudo, había dejado su lonchera en el salón por un instante, pero al regresar, se topó con su lonchera abierta y su almuerzo desaparecido. Al momento de llegar a la caja, presencié la queja de la señora sobre el esfuerzo que le cuesta prepararle el desayuno a su hijo y la furia que siente al enterarse de que a su hijo le pegan y le quitan el almuerzo. El pobre chiquito simplemente estaba tratando de calmar a su mamá (y sólo tiene unos 6 u 8 años) y en el camino empezaron a platicar sobre otras cosas.
Ahora bien, ¿a qué vengo con el relato? Prácticamente les estoy introduciendo a una temática muy compleja pero a la vez muy seria que necesita ser solucionado sin importar el tiempo que tome, ya que de no darle la misma importancia que la que se le da a los dimes y diretes de Corea del Norte con Corea del Sur y Gringolandia, se convertiría en la causa número uno de suicidios a nivel mundial, si no es que ya lo es: El Bullying.
I. ¿Qué es el bullying?
Hace un año vi un capítulo de la serie norteamericana "South Park" muy interesante y reflexivo. Lo sé, muchos se han de preguntar qué tanto de reflexivo tiene el programa más irreverente, estúpido y políticamente incorrecto de la televisión, pero la respuesta es tan simple que creo que aquellos buenos conocedores lo entenderán.
South Park te habla de muchas temáticas con un humor adulto ácido; prácticamente es la Santa Biblia de todo aquél que dice 20 groserías por cada 3 palabras y de aquél que tiene un sentido del humor tan negro y ácido que hasta orinaría de risa por cada cosa que haga Eric Cartman. No obstante, uno de sus nuevos capítulos habló sobre un tema que, en síntesis, NO ES NADA NUEVO, digan lo que digan la Secretaría de Educación de cualquier país y continente, Oprah Winfrey, Rocío Sánchez Azuara y Laura Bozzo en conjunto.
El capítulo al que me refiero se llama "Butterballs" y habla expresamente del acoso escolar con violencia psicológica y física, también conocido como "bullying".
"Menuda palabreja", como dirían algunas que otras personas que arquean sus cejas al escuchar semejante nombre, pero esa "palabreja" implica algo más que ese término despectivo.
Bullying es el nombre con el que se denomina principalmente al acoso escolar, o más bien es su sinónimo más común a la hora de presentar este fenómeno destructivo como un problema "de telenovela". Es un fenómeno que se caracteriza por el maltrato físico, psicológico y hasta cibernético dirigido a una persona o a una tribu urbana (grupos sociales que surgen en las ciudades, llámense metaleros, skatos, emos, etc.) en específico.
Es un fenómeno muy complicado de identificar dado que se da generalmente entre estudiantes de los niveles primaria, secundaria y preparatoria, niveles educativos en donde tiene mayor presencia, aunque hay que agregar que a nivel universidad no se ha reportado algún caso (gracias a Dios).
Sin embargo, el bullying no se detiene en las aulas escolares; muy al contrario de lo que se podría pensar, el bullying también tiene presencia en el ámbito laboral y en la Red de redes.
II. Tipos de bullying y su impacto en la vida de la víctima.
Los tipos de bullying más conocidos son el escolar y el cibernético, aunque también se ha documentado un tercer tipo de bullying en el ámbito laboral.
El bullying escolar, como se había mencionado anteriormente, se caracteriza por agresiones físicas y verbales hacia una persona en específico con el fin de humillarla públicamente y destruirla socialmente, sea cual sea el motivo, desde la excusa estúpida de que esa persona te cae gordo "porque sí" hasta la nimia excusa de que tu novio o novia se fue con esa persona porque es más lind@, atent@ y hasta más servicial que tú.
El bullying cibernético, ó "cyberbullying" como se le conoce, se caracteriza por el acoso constante mediante la Red de redes con agresiones morales y escritas, así como la humillación pública a nivel local, nacional e internacional. Lo mas cabrón de este caso es que el bully puede ser tanto un conocido de la víctima como un completo desconocido que gusta de joder gente al extremo.
El bullying laboral es un tipo de acoso casi aislado, pero no por eso quiere decir que uno no lo notara enseguida. Este tipo de acoso se subdivide a la vez en dos tipos: El bullying entre iguales, que se da cuando el victimario tiene el mismo rango laboral que la víctima, y el bullying superior-subordinado ó bossing, que se da cuando el agresor es de un rango laboral más alto que el de la víctima (casi siempre el jefe).
Las agresiones perpetradas por los victimarios dejan una huella profunda en las víctimas. Por decirlo de otra manera, la que fuera una alegre y vivaz persona se va transformando poco a poco en una persona aislada y solitaria cuya voz no es escuchada ni siquiera por las autoridades escolares o empresariales. El hecho de que te insulten por tu personalidad, por la clase de pensamiento, por tu forma de vestir y hasta por tu apariencia física, te puede hundir emocionalmente y hasta perder la confianza en los que te rodean.
Puedes incluso llegar al extremo de cometer un intento de suicidio, viéndolo como la única salida y solución al problema cuando en realidad es el peor agravante que le puedas agregar a tu problema. A esta fatal decisión se llega cuando uno descubre que sus padres le restan mucha importancia al asunto y se la pasan diciendo que "es normal que sucedan cosas así", "yo también fui niño y siempre regresaba con moretones" ó el clásico "si fueras como perenganito, no te estaría pasando esto; aprende a defenderte como machito, no como mariquita".
III. Qué hacer ante una situación de bullying.
Si eres padre ó madre de un niño/a o de un/a adolescente que de repente regresa a casa con moretones y hasta con la nota de "señor fulano de tal, favor de pasar a la dirección por el problema de su hijo/a", NO LE HAGAS UN BERRINCHE ESTÚPIDO Y ESCUCHA LO QUE TE TIENE QUÉ DECIR ATENTAMENTE. La mayoría de los padres se enojan y hasta pegan de gritos por el simple hecho de que sus hijos se defendieran sin dar oportunidad a los agredidos de que diera su VERSIÓN DE LOS HECHOS.
Si te enojas con el niño por la simple nimiedad de que llega todo moretoneado y hasta la mamá de la contraparte (el bully) te llama diciendo que "su hijo es malo, anda provocando a mi angelito", entonces LE ESTÁS DANDO A ENTENDER AL NIÑO O AL ADOLESCENTE QUE NO SE PUEDE CONFIAR EN TI, y estaríamos de acuerdo que eso no es lo que quisiste decir, ¿verdad?
Simplemente trata de controlar tu enojo, confórtalo, siéntate con él en el sofá y con firmeza, sin dejarse llevar por la furia que de seguro sentirás por mínimos detalles, lo interrogas sobre el acontecimiento. Sé empático, muestra que tienes la intención de ayudarle con el problema; trata de aconsejarle, y en caso de que sientas que no tienes la solución al problema, acude con un especialista en el tema (psicólogo ó profesor altamente capacitado).
Puedes tratar de hablar con la madre o con el padre del agresor de tu hijo, aunque te adelantaré que no te servirá de mucho. Hay que tener en cuenta que los agresores son DOBLE CARA: son DEMONIOS CON ROSTROS DE ÁNGELES. Los bullies son personas que pueden poseer, consciente o inconscientemente, habilidades propias de los sociópatas; pueden incluso serlo sin que se den cuenta, ya que estas personas ESTÁN CONSCIENTES DE QUE LO QUE HACEN ESTÁ MAL, pero con tal de satisfacer el insano deseo de ver sufrir al objetivo de sus humillaciones, pasan por encima de toda norma social para conseguirlo.
Claro, hay que aclarar que no siempre será así; puede haber uno que otro que se disculpe con la persona agredida al final del último curso escolar en que estén juntas, pero eso solo Dios sabe cuándo será.
Otro error que hay qué evitar cometer es que, cuando la víctima es de sexo femenino, le estés diciendo la patraña de que "fulano te molesta porque le gustas, ¿no será?". Decir eso, señores, es como para acabar de joder a la pobre chica; AGREDIR A UN SER HUMANO NO ES SINÓNIMO DE ESTAR ENAMORADO.
¿Quién demonios querría estar con alguien que te agrede, te insulta o te humilla públicamente? Nadie en su sano juicio, a menos que sufras del complejo de la persona maltratada, lo cual sería en este caso comprensible dado el trauma que produce y que se siente al convertirse en alguien dependiente de un individuo violento.
Si es dable, no le des el gusto a esa persona de verte llorar o de verte con la cabeza baja. Siempre mantén la frente en alto; no digo que lo desafíes, sino que lo enfrentes. Demuéstrale que tú eres más valioso que él como persona con firmeza, con decisión, con tranquilidad y sin perder en ningún momento la compostura; el agresor quiere verte humillado porque siente un placer enfermo al hacerte daño. Ponerse a llorar u obedecer las instrucciones humillantes que te imparta la persona en cuestión es sinónimo de darle la razón cuando en realidad no la tiene ni la tendrá.
Si eres el empleado de equis compañía y tu jefe, tu superior o el de tu mismo rango te agrede verbalmente y te pone trabas en el asunto, puedes denunciarlo ante las autoridades por agresión y acoso laboral ó buscar bajo el agua un empleo nuevo que te ofrezca todos o varios de los beneficios que gozas en tu compañía actual.
Si tu jefe, a la hora de darle el esquinazo, te dice que no estás respetando el contrato de trabajo, arguméntale sólidamente con el recordatorio de todas las agresiones que has sufrido en sus manos o en las de tu compañero. Demuéstrale con seguridad que no eres el calzón de puta de nadie, ni siquiera de un idiota como tu jefe.
Un último punto: BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, NI AUNQUE LO DESEES, COMETAS UNINTENTO DE SUICIDIO. Ni aunque te chillen los grillos lo hagas.
El suicidio es una cobardía, una estupidez, una falsa solución al problema. Morir bajo tu propia mano no soluciona nada; al contrario, AL SUICIDARTE, LE ESTÁS DANDO LA VICTORIA A TU AGRESOR. Lo están ensalzando como nunca, le estás enviando el mensaje de que puede ser el amo y señor de todo lo que sea; estarías contribuyendo a que sea un individuo manipulador que se goce en el sufrimiento de los demás ó peor aún: LO ESTARÍAS CONVIRTIENDO EN UN ASESINO POTENCIAL DE MANERA INDIRECTA.
Si el o la idiota te dice frases como "¿por qué no te mueres y dejas a todos tranquilos?", "tu familia estaría feliz sin ti", etc., simplemente ignórale, endurécete, haz que esas frases te resbalen. No te bajes a su nivel, sino demuéstrale que tú tienes el control de tu vida, de tus pensamientos y de tus sentimientos.
Siempre platica con tu familia al respecto y busquen juntos una solución al problema; si te vas a mudar de escuela, procura que desde tu primer día te muestres como tú mism@ y no aparentes ser otra persona.
En pocas palabras: VALÓRATE, QUIÉRETE, ERES IGUAL O MÁS VALIOSO QUE TODOS LOS QUE TE AGREDEN.
Por mi parte, hasta aquí llega este largo artículo. Nos leemos pronto.
E. Jodonx.
Ahora bien, ¿a qué vengo con el relato? Prácticamente les estoy introduciendo a una temática muy compleja pero a la vez muy seria que necesita ser solucionado sin importar el tiempo que tome, ya que de no darle la misma importancia que la que se le da a los dimes y diretes de Corea del Norte con Corea del Sur y Gringolandia, se convertiría en la causa número uno de suicidios a nivel mundial, si no es que ya lo es: El Bullying.
I. ¿Qué es el bullying?
Hace un año vi un capítulo de la serie norteamericana "South Park" muy interesante y reflexivo. Lo sé, muchos se han de preguntar qué tanto de reflexivo tiene el programa más irreverente, estúpido y políticamente incorrecto de la televisión, pero la respuesta es tan simple que creo que aquellos buenos conocedores lo entenderán.
South Park te habla de muchas temáticas con un humor adulto ácido; prácticamente es la Santa Biblia de todo aquél que dice 20 groserías por cada 3 palabras y de aquél que tiene un sentido del humor tan negro y ácido que hasta orinaría de risa por cada cosa que haga Eric Cartman. No obstante, uno de sus nuevos capítulos habló sobre un tema que, en síntesis, NO ES NADA NUEVO, digan lo que digan la Secretaría de Educación de cualquier país y continente, Oprah Winfrey, Rocío Sánchez Azuara y Laura Bozzo en conjunto.
El capítulo al que me refiero se llama "Butterballs" y habla expresamente del acoso escolar con violencia psicológica y física, también conocido como "bullying".
"Menuda palabreja", como dirían algunas que otras personas que arquean sus cejas al escuchar semejante nombre, pero esa "palabreja" implica algo más que ese término despectivo.
Bullying es el nombre con el que se denomina principalmente al acoso escolar, o más bien es su sinónimo más común a la hora de presentar este fenómeno destructivo como un problema "de telenovela". Es un fenómeno que se caracteriza por el maltrato físico, psicológico y hasta cibernético dirigido a una persona o a una tribu urbana (grupos sociales que surgen en las ciudades, llámense metaleros, skatos, emos, etc.) en específico.
Es un fenómeno muy complicado de identificar dado que se da generalmente entre estudiantes de los niveles primaria, secundaria y preparatoria, niveles educativos en donde tiene mayor presencia, aunque hay que agregar que a nivel universidad no se ha reportado algún caso (gracias a Dios).
Sin embargo, el bullying no se detiene en las aulas escolares; muy al contrario de lo que se podría pensar, el bullying también tiene presencia en el ámbito laboral y en la Red de redes.
II. Tipos de bullying y su impacto en la vida de la víctima.
Los tipos de bullying más conocidos son el escolar y el cibernético, aunque también se ha documentado un tercer tipo de bullying en el ámbito laboral.
El bullying escolar, como se había mencionado anteriormente, se caracteriza por agresiones físicas y verbales hacia una persona en específico con el fin de humillarla públicamente y destruirla socialmente, sea cual sea el motivo, desde la excusa estúpida de que esa persona te cae gordo "porque sí" hasta la nimia excusa de que tu novio o novia se fue con esa persona porque es más lind@, atent@ y hasta más servicial que tú.
El bullying cibernético, ó "cyberbullying" como se le conoce, se caracteriza por el acoso constante mediante la Red de redes con agresiones morales y escritas, así como la humillación pública a nivel local, nacional e internacional. Lo mas cabrón de este caso es que el bully puede ser tanto un conocido de la víctima como un completo desconocido que gusta de joder gente al extremo.
El bullying laboral es un tipo de acoso casi aislado, pero no por eso quiere decir que uno no lo notara enseguida. Este tipo de acoso se subdivide a la vez en dos tipos: El bullying entre iguales, que se da cuando el victimario tiene el mismo rango laboral que la víctima, y el bullying superior-subordinado ó bossing, que se da cuando el agresor es de un rango laboral más alto que el de la víctima (casi siempre el jefe).
Las agresiones perpetradas por los victimarios dejan una huella profunda en las víctimas. Por decirlo de otra manera, la que fuera una alegre y vivaz persona se va transformando poco a poco en una persona aislada y solitaria cuya voz no es escuchada ni siquiera por las autoridades escolares o empresariales. El hecho de que te insulten por tu personalidad, por la clase de pensamiento, por tu forma de vestir y hasta por tu apariencia física, te puede hundir emocionalmente y hasta perder la confianza en los que te rodean.
Puedes incluso llegar al extremo de cometer un intento de suicidio, viéndolo como la única salida y solución al problema cuando en realidad es el peor agravante que le puedas agregar a tu problema. A esta fatal decisión se llega cuando uno descubre que sus padres le restan mucha importancia al asunto y se la pasan diciendo que "es normal que sucedan cosas así", "yo también fui niño y siempre regresaba con moretones" ó el clásico "si fueras como perenganito, no te estaría pasando esto; aprende a defenderte como machito, no como mariquita".
III. Qué hacer ante una situación de bullying.
- Al padre y a la madre:
Si eres padre ó madre de un niño/a o de un/a adolescente que de repente regresa a casa con moretones y hasta con la nota de "señor fulano de tal, favor de pasar a la dirección por el problema de su hijo/a", NO LE HAGAS UN BERRINCHE ESTÚPIDO Y ESCUCHA LO QUE TE TIENE QUÉ DECIR ATENTAMENTE. La mayoría de los padres se enojan y hasta pegan de gritos por el simple hecho de que sus hijos se defendieran sin dar oportunidad a los agredidos de que diera su VERSIÓN DE LOS HECHOS.
Si te enojas con el niño por la simple nimiedad de que llega todo moretoneado y hasta la mamá de la contraparte (el bully) te llama diciendo que "su hijo es malo, anda provocando a mi angelito", entonces LE ESTÁS DANDO A ENTENDER AL NIÑO O AL ADOLESCENTE QUE NO SE PUEDE CONFIAR EN TI, y estaríamos de acuerdo que eso no es lo que quisiste decir, ¿verdad?
Simplemente trata de controlar tu enojo, confórtalo, siéntate con él en el sofá y con firmeza, sin dejarse llevar por la furia que de seguro sentirás por mínimos detalles, lo interrogas sobre el acontecimiento. Sé empático, muestra que tienes la intención de ayudarle con el problema; trata de aconsejarle, y en caso de que sientas que no tienes la solución al problema, acude con un especialista en el tema (psicólogo ó profesor altamente capacitado).
Puedes tratar de hablar con la madre o con el padre del agresor de tu hijo, aunque te adelantaré que no te servirá de mucho. Hay que tener en cuenta que los agresores son DOBLE CARA: son DEMONIOS CON ROSTROS DE ÁNGELES. Los bullies son personas que pueden poseer, consciente o inconscientemente, habilidades propias de los sociópatas; pueden incluso serlo sin que se den cuenta, ya que estas personas ESTÁN CONSCIENTES DE QUE LO QUE HACEN ESTÁ MAL, pero con tal de satisfacer el insano deseo de ver sufrir al objetivo de sus humillaciones, pasan por encima de toda norma social para conseguirlo.
Claro, hay que aclarar que no siempre será así; puede haber uno que otro que se disculpe con la persona agredida al final del último curso escolar en que estén juntas, pero eso solo Dios sabe cuándo será.
Otro error que hay qué evitar cometer es que, cuando la víctima es de sexo femenino, le estés diciendo la patraña de que "fulano te molesta porque le gustas, ¿no será?". Decir eso, señores, es como para acabar de joder a la pobre chica; AGREDIR A UN SER HUMANO NO ES SINÓNIMO DE ESTAR ENAMORADO.
¿Quién demonios querría estar con alguien que te agrede, te insulta o te humilla públicamente? Nadie en su sano juicio, a menos que sufras del complejo de la persona maltratada, lo cual sería en este caso comprensible dado el trauma que produce y que se siente al convertirse en alguien dependiente de un individuo violento.
- A las víctimas:
Si es dable, no le des el gusto a esa persona de verte llorar o de verte con la cabeza baja. Siempre mantén la frente en alto; no digo que lo desafíes, sino que lo enfrentes. Demuéstrale que tú eres más valioso que él como persona con firmeza, con decisión, con tranquilidad y sin perder en ningún momento la compostura; el agresor quiere verte humillado porque siente un placer enfermo al hacerte daño. Ponerse a llorar u obedecer las instrucciones humillantes que te imparta la persona en cuestión es sinónimo de darle la razón cuando en realidad no la tiene ni la tendrá.
Si eres el empleado de equis compañía y tu jefe, tu superior o el de tu mismo rango te agrede verbalmente y te pone trabas en el asunto, puedes denunciarlo ante las autoridades por agresión y acoso laboral ó buscar bajo el agua un empleo nuevo que te ofrezca todos o varios de los beneficios que gozas en tu compañía actual.
Si tu jefe, a la hora de darle el esquinazo, te dice que no estás respetando el contrato de trabajo, arguméntale sólidamente con el recordatorio de todas las agresiones que has sufrido en sus manos o en las de tu compañero. Demuéstrale con seguridad que no eres el calzón de puta de nadie, ni siquiera de un idiota como tu jefe.
Un último punto: BAJO NINGUNA CIRCUNSTANCIA, NI AUNQUE LO DESEES, COMETAS UNINTENTO DE SUICIDIO. Ni aunque te chillen los grillos lo hagas.
El suicidio es una cobardía, una estupidez, una falsa solución al problema. Morir bajo tu propia mano no soluciona nada; al contrario, AL SUICIDARTE, LE ESTÁS DANDO LA VICTORIA A TU AGRESOR. Lo están ensalzando como nunca, le estás enviando el mensaje de que puede ser el amo y señor de todo lo que sea; estarías contribuyendo a que sea un individuo manipulador que se goce en el sufrimiento de los demás ó peor aún: LO ESTARÍAS CONVIRTIENDO EN UN ASESINO POTENCIAL DE MANERA INDIRECTA.
Si el o la idiota te dice frases como "¿por qué no te mueres y dejas a todos tranquilos?", "tu familia estaría feliz sin ti", etc., simplemente ignórale, endurécete, haz que esas frases te resbalen. No te bajes a su nivel, sino demuéstrale que tú tienes el control de tu vida, de tus pensamientos y de tus sentimientos.
Siempre platica con tu familia al respecto y busquen juntos una solución al problema; si te vas a mudar de escuela, procura que desde tu primer día te muestres como tú mism@ y no aparentes ser otra persona.
En pocas palabras: VALÓRATE, QUIÉRETE, ERES IGUAL O MÁS VALIOSO QUE TODOS LOS QUE TE AGREDEN.
Por mi parte, hasta aquí llega este largo artículo. Nos leemos pronto.
E. Jodonx.